DOS CULTIVOS Y UN DESTINO: VIÑEDOS EN VASO VS ESPALDERA
Cuando hablamos del cultivo de la vid, solemos pensar solo en variedades, suelos o climas. Pero hay un detalle fundamental —y a veces olvidado— que influye directamente en la vida de la vid y, por tanto, en la calidad de la uva: la forma de cultivar la viña.
La vid, al fin y al cabo, es una planta trepadora por naturaleza. Si la dejáramos crecer a su aire, acabaría formando una enorme maraña de ramas, hojas y racimos y se convertiría en una gigantesca parra indómita que buscaría la luz y el espacio sin límites. Como las de estas imágenes:
Por eso, desde hace siglos, los viticultores han ideado distintas formas de controlar su crecimiento para dirigir su energía hacia los racimos, a través de dos sistemas principales: el cultivo en vaso y el cultivo en espaldera.
Son dos mundos bastante distintos, cada uno con sus trucos, sus manías y sus resultados. Y en Bodegas Zapata lo tenemos claro: somos team cultivo en vaso, por las razones que ahora te contamos…
VIÑEDO EN VASO: TRADICIÓN, EQUILIBRIO Y LONGEVIDAD
El viñedo en vaso es el método más antiguo, y también uno de los más bellos de contemplar. Aquí, la vid crece sin estructuras que la sostienen. El viticultor controla su forma mediante la poda, logrando cepas de brazos retorcidos que se alzan del suelo como pequeñas esculturas vivas. Esta forma compacta acorta el recorrido de la savia hacia los racimos, concentrando mejor los nutrientes de la planta.
¿Qué lo hace especial?
- Crecimiento controlado y eficiente. Las cepas se mantienen bajas, con un recorrido muy corto de savia. ¿Resultado? Racimos mejor alimentados y uvas más concentradas.
- Ideal para zonas secas, ventosas y de poca fertilidad. El vaso funciona de maravilla en regiones áridas. Al estar el racimo más cerca del suelo, aprovecha mejor la humedad residual y resiste mejor al calor. Su estructura compacta protege la planta y reduce el riesgo de deshidratación y de enfermedades fúngicas.
- Vendimia exclusivamente manual. Aquí no entran máquinas. Cada racimo se corta a mano, seleccionando solo lo que está en perfecto estado. Es más laborioso, sí, pero esa atención se nota luego en la copa porque aporta un control de calidad excepcional
- Viñas que viven más. Las plantas cultivadas en vaso suelen ser más longevas. Esto significa raíces profundas, equilibrio natural y uvas de gran carácter año tras año.
En resumen: el viñedo en vaso es sinónimo de tradición, personalidad y vinos que hablan del terruño con claridad. No es casualidad que muchos de los vinos más longevos y complejos provengan de viñedos en vaso.
VIÑEDO EN ESPALDERA: EFICIENCIA, VENTILACIÓN Y VOLUMEN
El sistema en espaldera representa una evolución más técnica y la apuesta moderna para aumentar la productividad. Las vides se disponen en filas rectas, sujetas a alambres que guían su crecimiento vertical. Esta formación facilita la aireación y la exposición solar, aspectos clave en regiones húmedas, donde la ventilación ayuda a prevenir enfermedades fúngicas.
¿Por qué es tan utilizada en la viticultura actual?
- Mejor ventilación en zonas húmedas. Al elevar y ordenar los sarmientos, el aire circula mejor. Esto reduce el riesgo de hongos, especialmente en regiones lluviosas.
- Adaptada a la mecanización. Las máquinas pueden podar, labrar o incluso vendimiar con rapidez. Esto reduce costes y hace posible manejar grandes extensiones de viñedo para vendimiar más rápidamente, algo útil en años complicados.
- Ideal para grandes producciones. Es un sistema pensado para optimizar rendimiento y volumen. Sin embargo, esta eficiencia tiene un pequeño precio: las máquinas no distinguen entre la uva perfecta y la que está sobremadurada o con indicios de enfermedades fúngicas, y, al ser una vendimia menos selectiva, también pueden recoger hojas y raspones.
En resumen: la espaldera su usa preferentemente en producciones amplias, regiones húmedas y bodegas que buscan cantidad y productividad.
¿ENTONCES, CUÁL ES MEJOR?
Depende de la filosofía y el tipo de vino que quiera elaborar la bodega:
- El cultivo en vaso aporta autenticidad, viñas viejas, concentración y vinos muy expresivos.
- El cultivo en espaldera ofrece regularidad, buen rendimiento y una gestión más ágil del viñedo.
En Bodegas Zapata, no queremos ser los que más botellas vendemos. Queremos ser los que hacen el vino que a nosotros nos gustaría beber: potente, honesto y con la firma inconfundible de unas cepas viejas que han sobrevivido a sequías, heladas y vendavales.
Nuestros viñedos históricos y centenarios cultivados en vaso son nuestro mayor tesoro. Cada año, cuando llega septiembre y empezamos la vendimia a mano, caja a caja, racimo a racimo, sabemos que estamos haciendo las cosas como se han hecho siempre… y como creemos que se deben seguir haciendo.
Porque un gran vino no empieza en la bodega. Empieza en un viñedo que alguien, siglos atrás, decidió plantar en vaso, pensando en la calidad y no en la cantidad.
Y mientras nosotros podamos, ese viñedo seguirá ahí: bajito, orgulloso y lleno de vida.
¿Brindamos por ello? ¡Brindemos por ello!

